10 de mayo, 2018

Os leo el cuento por segunda vez mientras los ojos de Olivia se van cerrando poco a poco. Emma cae al ritmo de las palabras agarrada a mi mano, como el timón del sueño al que acabará pronto rendida.

Quisiera detener el tiempo, guardar este momento. El respirar de Olivia y la fuerza de Emma con el libro a duras penas apoyado en mis rodillas.