¿es posible la lactancia materna en prematuros?

lactancia en prematuros

En la lactancia nada es blanco ni negro y, cuando se trata de la lactancia de un bebé prematuro, hay muchas fases de gris claro y gris oscuro. Pero recuerda: lo más importante es que no te sientas culpable, ni porque haya nacido prematuro ni porque la lactancia esté siendo difícil, no esté funcionando o estés pensando en dejarla.

Emma nació de cesárea de urgencias en la semana 34, lo que se considera prematuro tardío. Semana delante o detrás, había pasillos de distancia entre nosotras más una caja transparente que no podía romper para tenerla entre mis brazos.

Recién salida de quirófano mi única obsesión fue la de la producir leche. No había habido contacto nada más nacer, no había habido colecho, nació por cesárea…¿produciría suficiente leche?, ¿me tardaría mucho en bajar dadas las circunstancias?… mi hija era una bebé diminuta sin poder de succión, si no hacía algo al respecto la leche se retiraría. Totalmente irracional tras el post parto – me culpaba por no haber cuidado suficiente de Emma durante el embarazo – me prometí a mi misma que no le iba a prescindir del derecho a lactar.

Empezamos animadas, se cogió al pecho al día siguiente de nacer. Sin embargo, días después Emma se agotaba, no tenía fuerza para succionar, se ahogaba. Pasaron a alimentarla a través de sonda con leche materna que extraía cada tres horas. Todavía recuerdo sujetar temblorosa una jeringuilla de 20 mililitros que poco a poco descendía de su nariz a su estómago. Cuando Emma cogió vigor combinó sonda y pecho y, después de dos semanas, por fin mamaba como un bebé más.

Fueron veinte dos días borrosos de los que recuerdo mucha piel con piel, tomas tensas tratando de que su boca se ajustara a mi pecho, botes de leche materna etiquetados con fecha y hora de extracción, memorias envueltas en la luz tenue de neonatos.

Hubo momentos durante el tiempo en el hospital y tras el alta que estuve apunto de tirar la toalla. El incremento de peso era muy lento, sufría cuando me sacaba leche después de cada toma por quedarme sin leche para la siguiente, contaba los escasos minutos que Emma pasaba al pecho… si no desistí fue por la experiencia del equipo de neonatos, positivo y alentador, siempre dispuesto a escucharte en los momentos más bajos.

Quiero recalcar que, en mi caso, la lactancia materna no habría funcionado sin los siguientes apoyos:

  • el personal de neonatos y el servicio de hospedería. El hospital proporcionaba una habitación compartida para madres lactantes en la misma planta de neonatos. Esto fue decisivo, entrar y salir a la sala donde está tu bebé a cualquier hora del día o la noche hacen del pecho a demanda una realidad.
  • mi familia. Literalmente salí de casa dejando a cargo de mi marido y mis padres a mi otra hija de año y medio mientras cuidaba de Emma. Sin el soporte y cariño de los míos logísticamente habría sido imposible. Aprovecho este punto para comentar que la lactancia exclusiva no sólo recae en la madre, la lactancia se reparte.

Muchas madres no pueden llegar a lactar no porque no quieran, si no por el hecho de no poder contar con apoyo familiar a su alcance o ingresar en un hospital con una planta de neonatos con horarios restringidos para padres o sin medios ni consejos para estimular la lactancia.

A través de este post me gustaría dar las gracias al equipo de neonatos de Son Llàtzer. El vínculo que establecí con mi hija fue igual de cercano e íntimo que si hubiera nacido a término. Hoy Emma tiene 23 meses y continúa lactando.

Foto: Emma y su hermana, Olivia

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Sluijsmans

 

mediterráneo, tema: patera

My friend Clem Sluijsmans is rebellious, hussy, energetic, handy, generous, and immensely creative. I met her 9 years ago at a web design course and still can remember this inquisitive petit lady exploring her surroundings with her shiny eyes.

Divorced, mother of three and grandmother of two, Clem began painting professionally in her late forties, and once she started there was not turning back. Art became her only tool of survival. Jumping in the ocean with no lifejacket,  she organized controversial performances about the role of women in society and participated in several exhibitions and art encounters.

Many of her mixed media paintings relate to the subject “home“. When you live in a foreign country the sense of belonging disappears and your house, your soul, can be easily invaded. Sluijsmans moved from Holland to Valencia, Spain, after a love crush in Ibiza back in the seventies. Her background and modern ideas clashed with a society still marked by the catholic religion and the Franco regimen.

In the peak of the current financial crisis Clem moved back to her home country for new beginnings and second opportunities. Soon after she managed to find a job at Wageningen university while still involved in her creative projects. Last year she moved to an anti squatting building in the city centre with access to water, electricity and central heating. She is not allowed to paint on the walls or cook on a gas stove, but I’m sure her naughtiness will show up in one way or another. “Life is what you experience”.

 

‘wanneer ben ik je verloren?’ serie: zelfportret

 

Deel 1 serie: zelfportret

 

Clem Sluijsmans

 

The cold and Suzan Visser

suzan visserAn endless summer could be compared to an extended flue, a sticky feeling impossible to fight. By mid October you start longing for an excuse for a hot cup of tea, a two layer scarf around your neck and a creamy soup for dinner. I was feeling sad for the old man selling roasted chestnuts in the square praying for temperatures to drop.

Finally autumn is among us. I’m glad Olivia is able to experience the change of season and how the weather determine the rhythm of nature and tradition. She’s already excited about the big puddles in the park and loves figuring out how to hold a crochet needle.

These wintery images belong to the illustrator Suzan Visser, her tiny birds couldn’t express any better the feeling of what the cold weather is all about. Have you heard of Suzan Visser before? I found one of her postcards Fast Essenszeit for first time at an art and craft shop in Dusseldorf. Soon I realized that her work is everywhere on the net, especially on Pinterest. If you love hippos or owls, then you will go crazy pinning her surrealist illustrations.

suzan visser

suzan visser

Images by Suzan Visser