A días

 

El día que murió Hugo Chavez olvidé las recetas en la consultas del médico, me mareé al llegar a casa y le puse remedio con 3 onzas de chocolate negro. ¿Por qué cuento esto? Pues ni yo misma lo sé, ando perdida, con miles de planes en la cabeza y ninguno realmente tangible. Aprender alemán, organizar un encuentro estival de manualidades, escribir más en el blog… Todo lo empiezo, nada termino.

Mi amigo Nath me dio el consejo más alentador, haz una lista, sin olvidar que el primer punto es “hacer una lista”. Con el primer tick de la lista te sentirás mejor. cierto.

Si fuera un animal, como por ejemplo un pingüino, lo tendría fácil, no planes, no trabajo, un compañero de por vida y mini pingüinos en primavera. Bueno, también puedo terminar en dreamworld o emigrando constantemente por la recesión de la capa de ozono.

Pingüino o no, nada es de color de rosa y, continuando con mi anterior post no voy a dejar que un mal dia, o varios de ellos, acaben con el futuro.

Por hoy, con mi lista y este post,me doy por satisfecha. Tschüss!

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